1930: Puerto Rico en los Juegos

 

Carlos Uriarte / Meta

 

 

1930 – II Juegos en La Habana, Cuba

15 de marzo a 5 de abril.
 
Antecedentes:
Los primeros Juegos Centroamericanos del 1926 en la ciudad de México pasaron sin pena ni gloria en Puerto Rico. La prensa de la época no le dio destaque y los incipientes organismos deportivos del país ni se enteraron de los que sucedió en la tierra azteca.
 
Del 1926 al 1929 en la isla surgieron inquietudes de varios líderes para organizar y programar la actividad deportiva del país. Los acontecimientos de violencia surgidos en el 1924, luego de la victoria de la Universidad de Puerto Rico en la competencia interescolar de atletismo sobre la Central High de Santurce, deteniendo una racha de siete campeonatos de los santurcinos, provocó la ira y la protesta de los estudiantes de la parada 20, que la emprendieron contra los universitarios cuando estos estaban celebrando la victoria en las calles de San Juan, desatando un motín de grandes proporciones, que fue sofocado por miembros de la policía y bomberos.
 
Esto provocó que las autoridades escolares de aquella época suspendieran los intercambios deportivos entre estudiantes de escuelas superiores frente a los universitarios, dejando un vacío en las actividades deportivas de mediados de los años 20 del siglo pasado. Es ahí que surge la iniciativa del profesor Cosme Beitía Sálamo, Director Atlético de la Universidad de Puerto Rico, los profesores José Morales y Luis Izquierdo del Colegio de Mayagüez y el profesor Charles Lecker del Poly, para crear la Asociación Atlética Intercolegial que se encargaría de organizar las actividades deportivas de los universitarios. En marzo del 1929 tuvieron sus primeros campeonatos en los deportes de baloncesto, béisbol y las Justas de Atletismo, con estudiantes de esas tres instituciones.
 
Por otra parte, otro grupo encabezado por el periodista Julio Francis Edwards, junto a Carlos García De La Noceda, se reunían para darle forma a una nueva organización en el baloncesto que dirigiera y fomentara toda la actividad del balón y el aro en todo el país, celebrando su primer torneo en febrero del 1930. También en el 1929, se creó una organización gubernamental con el nombre de Comisión Atlética, dirigida por Eduardo González que tenía como propósito organizar, fomentar y dirigir la actividad deportiva del país, en varios deportes.
 
Invitan a Puerto Rico:
Ese era el panorama deportivo del país para el año de 1929, que estaba buscando nuevas formas y estilos para organizar sus actividades deportivas en varios de sus deportes principales, como era el baloncesto, atletismo, boxeo, tenis, béisbol, voleibol, entre otros.
 
En medio de ese proceso interno y sin ningún contacto con el deporte internacional, surge una invitación del embajador de los Estados Unidos en La Habana, Cuba el señor Harry Guggenheim, que le escribió al gobernador de Puerto Rico, Teddy Roosevelt hijo, para invitar formalmente a la isla a participar en los II Juegos Centroamericanos. Esa invitación se hizo a mediados del 1929 y de inmediato el gobernador Roosevelt dio instrucciones a la recién creada Comisión Atlética para que garantizara la participación puertorriqueña en los Juegos.
 
Esta invitación que vino de parte de un funcionario del gobierno de Estados Unidos en La Habana, contrataba con las gestiones del Comité Organizador y la Junta Nacional de los Juegos de La Habana, que habían acordado enviar una comisión a los países de la región, especialmente a los de Centroamérica, el Caribe y México para conocer cuáles de ellos participarían en los Juegos. La comisión estuvo compuesta por el arquitecto Miguel Ángel Moenck, nombrado director técnico y su adjunto a W.I. Consuegra. Los cubanos pusieron a disposición de los países dos embarcaciones de la Marina de Guerra, los cruceros Cuba y Patria para recoger en distintos puntos a los atletas visitantes. México declinó la invitación marítima y viajó en el barco Coahuila.
 
Esa invitación marítima nunca se le ofreció a Puerto Rico, que nunca estuvo en los planes de participación del Comité Organizador y solamente en el intercambio de cartas del embajador estadounidense en La Habana y en el gobernador de turno de la isla. Además, el gobierno puertorriqueño no contaba con fondos para sufragar los gastos del viaje a La Habana, por lo cual el señor Eduardo González presidente de la Comisión Atlética, a través del periódico El Mundo realizó una campaña entre los ciudadanos para levantar los fondos necesarios para costear el envío de la delegación.
 
Una nota publicada el 12 de marzo de 1930 en el periódico El Mundo con el titular: “El País responde” daba destalles de las aportaciones recibidas. La nota leía así: “En la mañana de ayer el Gobernador Roosevelt nombró una comisión integrada por los señores, Lcdo. Miguel A. Muñoz, Dr. Antonio Silva y nuestro compañero Teófilo Maldonado, para levantar fondos”. La encomienda registró cerca de $1,500.00 dólares y los donantes fueron: 
 
Donantes Cantidad
Mr. Willard $100.00
Miguel Duch $100.00
Emilio Jiménez $100.00
Jenaro Cautiño $100.00
E.J. Simmons $5.00
O. B. Fraser $25.00
Rotary Club $50.00
Charles Hartzell $25.00
Henry Brown $25.00
White Line $100.00
Llompar Bros. $25.00
M. F. Holmes $25.00
Jaime Sifre $25.00
Alfonso Valdés $100.00
Gobernador Roosevelt $50.00
Eduardo R. González $50.00
Rafael Martínez $200.00
Pedro Juan Serrallos $100.00
Antonio Fantauzzi $100.00
Susc. L. Villamil $50.00
 
                  
En otra nota que salió publicada en El Mundo, se daban más detalles sobre la delegación que viajaría a La Habana:
El titular leía: “Las Gestiones que se han hecho para que Puerto Rico, pueda estar representado en las Olimpiadas Latino-americana”.
 
El Gobernador Roosevelt nos autorizó ayer a la nota que sigue:
“Se está celebrando en La Habana una Olimpiada Latinoamericana. Sé nos invitó a participar en ella y a mandar nuestro grupo de atletas; pero en vista de la estrecha condición económica de nuestra isla, cualquier gasto de tal magnitud pareció impracticable. Creemos sin embargo que habrá de agradarnos que Puerto Rico estuviese representado. Para este fin se ha elegido cuatro atletas. El gobierno cubano ha hecho bondadosamente los arreglos necesarios para sufragar sus estadías, mientras estén en La Habana, y el embajador Guggenheim ha convenido cuidar de ellos”. “Pan American Airways ha accedido a transportarlos a Cuba a tipo muy reducido de pasaje, por tanto solo necesitamos una pequeña cantidad de dinero”. “El señor Eduardo González a quien se han encomendado la gestión y los arreglos necesarios a este respeto, ha convenido en contribuir con $50 dólares y yo he dado la misma cantidad. Cualquiera otro interesado en nuestros jóvenes atletas que crean poder contribuir, pueden remitir sus contribuciones al señor González”.
 
Otras Notas publicadas:
También ese día El Mundo hace una nota de fondo sobre las posibilidades de los cuatros atletas:
El titular leía: “En avión parten hoy hacia La Habana los atletas, que representaran a Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos”.
 
Decía la nota: “En un aeroplano de la Pan American Airways, salen en la mañana rumbo a La Habana, los cuatro atletas que nos representaran en los Juegos Deportivos Latinoamericanos, que se llevaran a cabo en Cuba desde el 15 de este mes hasta el 5 de abril”. “El señor George V. Keelan, uno de nuestros más destacados deportistas, ha sido designado director de la expedición”. “Juan Juarbe, Andrés Rosado, Manuel Luciano y Eugenio Guerra son los cuatro atletas en cuyos hombros descansa la representación de la isla”. Decía el periódico en un vaticinio: “podemos asegurar a los entusiastas que Manuel Luciano batirá el récord centroamericano de salto de altura con pértiga y que si Eugenio Guerra puede repetir el récord que ha hecho en los 200 metros, también será batido el récord. Juan Juarbe tomará parte en los 200 metros, salto alto y 4 x 100. El evento que se espera hagan mejor papel nuestros atletas es la carrera de los 400 metros relevo, ya que todos corren 11 y un quinto de segundo. Luciano está brincando 12 pies, Guerra se espera que haga los 200 metros en 23 y un quinto, Juarbe el cuarto de milla en 53 segundos y 5 pies y 9 pulgadas en altura”.
 
El 15 de marzo de 1930 se inauguraron los II Juegos Deportivos de Centroamérica con la participación de nueve países, 590 atletas hombres, 6 mujeres en 10 deportes. Puerto Rico desfiló con cuatro atletas, siendo el abanderado Juan Juarbe Juarbe que portó la bandera de los Estados Unidos y estuvo acompañado por Andrés Rosado, Eugenio Guerra y Manuel Luciano.
 
Unos días después se conoció que otros cinco atletas de tiro viajaron por avión, en la línea Pan American Airway, todos eran soldados puertorriqueños y sus nombres eran Víctor Rodríguez, Pedro Maldonado, Bautista Bonini, José Aponte y Santos Andino. También se conoció que los tenistas Manuel Ángel Rodríguez y Jorge Juliá se integraron a la delegación.
 
Los primeros en competir:
Unos días después de la ceremonia inaugural, el 21 de marzo los tenistas Manuel Ángel Rodríguez y Jorge Juliá fueron los primeros atletas puertorriqueños en competir en los Juegos Centroamericanos. Rodríguez ganó su primer partido en sencillos frente a Oscar Quevedo de Guatemala con marcadores de 6-1, 6-2, 6-4, siendo eliminado luego por Gustavo Volmer de Cuba que lo superó 6-2, 6-2, 6-0. Volmer fue el ganador de la medalla de oro. Por su parte Juliá se impuso en primera ronda a Vicente Santalino de Guatemala, 8-6, 6-1, 6-1, cayendo en segunda ronda frente al cubano Germán Upman 6-3, 6-2 y 6-1. En dobles la pareja boricua fueron vencidos por Rafael Ayau y Oscar Quevedo de Guatemala, 6-4, 6-3, 6-2.
 
El caso Calderón:
Luego del desfile inaugural de los Juegos, Juan Juarbe Juarbe se lesionó y no compitió en ninguno de los eventos que tenía planificado. Su puesto fue ocupado por Emilio Calderón, que se encontraba en La Habana como estudiante ya que había sido suspendido en Puerto Rico de todo tipo de actividad atlética, por su participación en el motín del 1924 entre los estudiantes de la Central y la Universidad. Calderón intervino en los 100 metros donde fue descalificado y en los 200 metros, llegando en quinto lugar en la semifinal. Fue el primer tramo del relevo de 4 x 100 que arribó en cuarto lugar en la final, junto a Andrés Rosado, Manuel Luciano y Eugenio Guerra.
 
Primera entrevista:
La primera entrevista hecha a un atleta puertorriqueño que participó en unos Juegos Centroamericanos, se dio el 28 de marzo en el periódico El Mundo bajo la firma de Rafael Del Puente al atleta isabelino, Juan Juarbe Juarbe. La nota leía así:
 
Titular: “Ayer regresaron de La Habana Juarbe y Juliá”
Sub-Título: Lo que le ocurrió a Andresito en la carrera de 100 metros
 
“Ayer tarde llegaron de La Habana el tenista Jorge Juliá y el atleta Juan Juarbe, este último se vio obligado a regresar debido a una lesión en la pierna. Inmediatamente lo abordamos y le pedimos detalles de la actuación de nuestros atletas”.
 
Citando a Juarbe este narró “en los 100 metros Andresito Rosado cogió el tiro. La salida en Cuba se da por la orden, listo y el tiro. Andresito corrió seis yardas y al no oír el tiro se paró. Luego sonó la pistola y pasaron como un celaje las estrellas centroamericanas. Trinitario (apodo de Guerra) clasificó cuarto y se lo adjudicaron a un cubano, dándole el quinto lugar. Andresito corrió los 110 metros vallas en semifinales y derrotó espectacularmente al cubano. También clasificó el capitalino para los 200 metros. Manuel Luciano entró como el número uno, al brincar fácilmente 10 pies y medio. La demostración de mis compañeros es muy halagadora y la demostración de Andresito, indica que entrará en el dinero fácilmente. Puerto Rico ya ha hecho varios puntos, que contrastan notablemente con la anotación de Guatemala, que ha enviado a 37 atletas y aun no ha visto una cifra”. Nos habló luego Juarbe de tenis. “Rodríguez se batió como un león, pero Volmer no daba cuartel. Los pocos juegos que pudo hacer el tirapedrero capitalino, fueron hechos a fuerza de centellazos”.
 
Héroes boricuas en los Juegos

El 27 de marzo de 1930, el equipo de Fusil Militar de Puerto Rico integrado por Víctor Rodríguez, Pedro Maldonado, Bautista Bonini, José Aponte y Santos Andino, ganaron la primera medalla para la isla en los Juegos Centroamericanos y en un evento internacional. Los tiradores boricuas se alzaron con la medalla de plata con puntuación de 1,263, superado por Cuba con 1,354 puntos, llegando tercero El Salvador con 941.

 

Manuel Luciano, atletismo – Primer medallista puertorriqueño en el atletismo de los Juegos CAC con plata en la pértiga con un brinco de 3.64 metros. Además, fue parte del relevo de 4 x 100 metros que finalizó en cuarto lugar. En los próximos Juegos, en San Salvador 1935 fue el abanderado de la delegación, siendo el primero en portar la bandera puertorriqueña en los Juegos.

 

Eugenio Guerra, atletismo – Medalla de plata en los 200 metros, cuarto lugar en el relevo de 4 x 100 metros y quinto en los 100 metros, donde en una carrera de desempate tuvo mejor marca que el ganador del evento con 10.8. Tuvo otras dos participaciones en los Juegos en las ediciones de San Salvador 1935 con plata en el 4 x 100 metros y en Panamá 1938 con tres medallas, una de oro en el relevo de 4 x 100 metros con marca para los Juegos, otro oro como miembro del equipo de voleibol. Luego fue el entrenador Jefe del atletismo y asesor principal de Julio Enrique Monagas en las delegaciones que viajaron a Guatemala 1950, Ciudad de México 1954, Caracas 1959 y Kingston 1962. También se destacó como periodista en las ediciones de Panamá 1970, Santo Domingo 1974, Medellín 1978, La Habana 1982. En la edición de Ponce ’93, recorrió el último tramo de la antorcha de los Juegos junto a Manuel Luciano y Rebeca Colberg.

 

Por su parte, Andrés Rosado participó en los 100 metros llegando hasta semifinales, en los 200 metros llegó en la quinta posición en la final, ganando la primera eliminatoria con 23.2 y la semifinal con 22.8. En los 110 metros vallas llegó en el cuarto lugar. También estuvo en el relevo de 4 x 100 metros que finalizó en cuarto lugar.

 
 

 

mapa